El Rioja ha sabido mantenerse en la vanguardia de la innovación vitivinícola gracias a la constante mejora de los procesos de elaboración y crianza. Hoy es una de las cinco marcas con mayor notoriedad entre las zonas vinícolas más prestigiosas y un vino consumido en más de 130 países de todo el mundo.

En la Denominación de Origen Calificada Rioja se elaboran vinos blancos, rosados y tintos.

Vinos blancos

La uva entera pasa a la prensa. Una vez eliminados los hollejos y raspones, el mosto obtenido pasa a los depósitos de fermentación con temperatura controlada.

Vinos rosados

La uva, despalillada y ligeramente estrujada, se pasa a los depósitos escurridores. Allí se controla la maceración del líquido con los hollejos. Una vez obtenido el mosto, se decantan las materias en suspensión durante un día. A continuación, el mosto ya limplio, se pasa a los envases de fermentación con temperatura controlada.

Vinos tintos

Existen dos elaboraciones diferentes. La más extendida actualmente consiste en retirar los raspones en la despalilladora, antes de la fermentación, y se obtienen así vinos apropiados para un largo período de envejecimiento. Si por el contrario la uva entera pasa a los depósitos de fermentación, el sistema seguido, tradicional en Rioja, es el conocido como “maceración carbónica”. En este caso, los vinos obtenidos serán suaves, con bastante cuerpo y adecuados para el consumo en su primer año.

En ambos casos, durante la fermentación se remonta el mosto, de la parte inferior a la superior, a la vez que la temperatura permanece constante. Todo ello con el objetivo de que el proceso se realice de forma homogénea y no se pierda ninguno de los aromas que contiene el mosto.

Al finalizar la fermentación se lleva a cabo el descube: una vez separadas las materias sólidas, el vino pasa a los depósitos de almacenamiento, donde es sometido a un control de calidad.

El Consejo Regulador, mediante exámenes organolépticos y analíticos, determina si el vino merece la Denominación de Origen Calificada “Rioja”. Las pruebas organolépticas se realizan en las instalaciones del Consejo Regulador; mientras que las analíticas se llevan a cabo en la Casa del Vino en Laguardia (Álava), y en la Estación Enológica de Olite (Navarra) y Haro (La Rioja).

La crianza de los vinos de Rioja se realiza en barricas de roble de 225 litros, con trasiegas periódicas, complementándose después en botella. Rioja es el mayor parque de barricas del mundo con más de  1.300.000 barricas. El período mínimo de envejecimiento en barrica oscila de 1 a 3 años para las categorías de crianza, reserva y gran reserva, y el de envejecimiento en botella entre 6 meses y 6 años.