Cosecha 2001
El Pleno del Consejo Regulador de la D.O. Ca. Rioja otorgó la máxima valoración de “Excelente” a la añada de 2001, avalada por los espectaculares resultados del proceso de calificación.
Esta campaña generó un porcentaje de vinos de alta calidad sin precedentes desde que se implantaron los exámenes analíticos rigurosos en 1980, superando incluso los parámetros de la emblemática cosecha de 1994. Hoy en día es considerada una añada “histórica”, responsable de producir algunos de los vinos tintos españoles más estructurados y aptos para el envejecimiento de la era moderna.
Un ciclo vegetativo favorable con altas temperaturas primaverales
La climatología del ciclo se consideró muy adecuada para el desarrollo de la vid, caracterizándose por lluvias abundantes en invierno, una primavera seca y tormentas estivales que aportaron el agua necesaria frente a la sequía habitual del verano. Las temperaturas invernales fueron suaves, pero la primavera registró valores excepcionalmente altos, alcanzando hasta los 40 grados en mayo y junio, para luego normalizarse durante el verano. Estas condiciones provocaron un ligero adelanto en los procesos de brotación, floración y cuajado. La gran mayoría del viñedo presentó un excelente cuajado con un elevado número de racimos, lo que llevó al Consejo Regulador a recomendar prácticas de aclareo manual de racimos para optimizar la calidad. La única excepción a esta bonanza se dio en algunos viñedos viejos plantados en suelos áridos, que sufrieron un estrés hídrico moderado por las altas temperaturas primaverales, aunque lograron recuperarse con las lluvias posteriores.
Una vendimia escalonada con uvas de excepcional sanidad y concentración
La vendimia comenzó el 4 de septiembre en Rioja Baja y finalizó el 3 de noviembre en Labastida, desarrollándose de forma escalonada y muy selectiva gracias al excelente estado sanitario y a la climatología favorable en la fase final de maduración. Desde las primeras muestras se comprobó que el tamaño del grano era menor que otros años, lo que proporcionó una magnífica relación pulpa-hollejo, fundamental para obtener uvas concentradas y de alta calidad. La variedad Garnacha fue la primera en recolectarse, ofreciendo mostos con graduaciones alcohólicas inusualmente altas (entre 13 y 15 grados). Por su parte, la recolección del Tempranillo se realizó a medida que cada parcela alcanzaba la madurez óptima, aportando graduaciones equilibradas de entre 12º y 14º. El informe cualitativo final confirmó unas graduaciones, acidez, intensidad colorante y polifenoles muy superiores a la media histórica, creando mostos idóneos para largas crianzas.
Una añada histórica y de calidad sin precedentes
A modo de cierre, la cosecha de 2001 se ha consolidado en la historia vitivinícola como una auténtica añada de referencia, frecuentemente comparada en grandeza con los hitos de la añada de 1994 y la añada de 2005. La conjunción de un invierno húmedo seguido de una temporada de crecimiento larga, cálida y excepcionalmente seca impuso una disciplina natural sobre la vid, lo que permitió concentrar los sabores y aromas de manera extraordinaria. El resultado fue una añada generosa en color, con alta intensidad colorante y niveles de acidez y polifenoles ideales, produciendo vinos magistralmente estructurados y con una profundidad genuina. Gracias a su excepcional equilibrio, los vinos de 2001 (especialmente en sus categorías de Reserva y Gran Reserva) representan el triunfo de una climatología única y recompensan la paciencia, demostrando una capacidad de guarda que les permite seguir evolucionando favorablemente en botella durante décadas.



