Cosecha 1997

La abundante pluviometría, con valores superiores a la media y muy repartida por toda la Denominación, y suaves temperaturas del invierno propiciaron un adelanto de un mes en el inicio del ciclo vegetativo de la cosecha. La brotación fue muy buena, con un número de yemas superior al del año anterior, así como con un mayor número de racimos. Se llegó al final de la primavera con buen estado del viñedo, abundante vegetación y con unos quince días de adelanto sobre un ciclo medio. En general, el cuajado de los racimos fue bueno, aunque algo irregular, lo que permitía un pronóstico optimista respecto al volumen de la cosecha.

El adelanto con que comenzó el ciclo de la cosecha se vió frenado en el verano por una atípica climatología, con pluviometría superior a la normal y temperaturas inferiores, que influyeron negativamente en el proceso de maduración. El desarrollo exuberante de la vegetación tuvo que ser reducido mediante repetidas acciones en verde a base de despuntes y desnietados, sin olvidar la implantación de la práctica del deshoje en esta campaña, sobre todo en viñas con abundante cosecha para facilitar la aireación de la uva y entrada del sol.

Tras una campaña difícil, en el mes de septiembre se estabiliza el buen tiempo, seco y soleado, que permite finalizar el proceso de maduración de la uva, aunque con cierta irregularidad. En consecuencia, la vendimia se organiza de forma escalonada a lo largo del mes de septiembre y primera quincena de octubre en función de la situación que presentaba cada pago y cada variedad, consiguiéndose así que la uva entre en bodega con buen estado sanitario y maduración adecuada.

En cosechas como la del ’97 es cuando se hacen más patentes los buenos resultados de una viticultura cada vez más profesionalizada y una enología preparada para afrontar situaciones difíciles. Las circunstancias en que se desarrolló la vendimia permitieron obtener unas calidades medias aceptables para los vinos de esta cosecha, si bien las diferencias entre los vinos obtenidos en el conjunto de la Denominación son más acusadas que en las tres cosechas anteriores. Junto a pagos que ofrecieron calidades extraordinarias, con vinos bien estructurados y muy bien dotados para el envejecimiento, en otros pagos los vinos presentaban colores más abiertos, graduaciones inferiores y mayor ligereza, destinados a vinos jóvenes.

Calificación final: BUENA

Vino calificado: 251,49 millones de litros
Tinto: 203,60 millones de litros
Blanco: 21,58 millones de litros
Rosado: 26,31 millones de litros