Cosecha 1993

El ciclo vegetativo comenzó en circunstancias favorables gracias a las abundantes lluvias otoñales. La brotación fue muy buena, con abundante muestra de racimillos, y la fecundación normal en todas las variedades, excepto en la Garnacha en Rioja Baja, donde hubo “corrimiento”. En general, el aspecto del viñedo al final de julio era muy bueno. La climatología de agosto marcó en parte las características de la cosecha 1.993: una fuerte ola de calor en toda la Denominación, con temperaturas máximas entre 33-40ºC, acompañadas por vientos cálidos del Este, originaron en zonas de Rioja Baja marchitamiento de las hojas de tempranillo y parada en la evolución de la maduración. Las tormentas de la última semana y bajón de temperaturas paralizó el envero y favoreció posteriormente la aparición de focos de botrytis.

Comienza la vendimia la última semana de septiembre. En Rioja Alta y Alavesa las uvas afectadas por Botrytis tuvieron graduaciones altas, debido a la deshidratación de las bayas. Avanzada la vendimia, las uvas sanas ganaron en calidad y graduación.

Las irregulares condiciones climatológicas de la vendimia 1993 dieron lugar a una gran variabilidad en los vinos obtenidos. Frente al predominio de los vinos considerados como “correctos” por los comités de calificación, se obtuvieron también vinos de grandes cualidades a partir de las uvas recolectadas en determinadas fases de la vendimia y que no fueron afectadas por el temporal de lluvias, vinos destinados por las bodegas para sus más altas categorías de crianza, reserva y gran reserva.

Calificación final: BUENA

Vino calificado: 173,9 millones de litros
Tinto: – litros
Blanco: – litros
Rosado: – litros